Estimados compañeros y compañeros:
El pasado 11 de Noviembre, los sindicatos CCOO y UGT y las asociaciones patronales ACE y CEPYME firmaron un compromiso de actuación sobre la negociación colectiva pendiente de 2009.El dicho documento se indica textualmente " En este sentido, sobre los conflictos relativos a los convenios en vigor con la revisión salarial pactada, en caso de estar pendiente de resolución acciones judiciales ante las diferentes instancias existentes en el Orden social, se insta a las partes, sin menoscabo de su autonomía, a llegar a acuerdos, necesarios con caracter previo al inicio de la próxima negociación para el 2010".
Asimismo, el mismo texto establece en sus conclusiones que ", las partes firmantes se comprometen a utilizar, en los distintos ámbitos negociales, los medios más adecuados con sus respectivas organizaciones para instar, respetando la autonomía delas partes negociadoras, una rápida resolución de los conflictos abiertos o de las negociaciones colectivas que afecten a los trabajadores durante el 2009ª.
USO fuimos el primer sindicato que denuncio a la patronal por el incumplimiento de lo pactado en convenio respecto al tema salarial, teniendo muy claro desde el principio la defensa de nuestra capacidad adquisitiva.Por ello, seguiremos tomando la iniciativa, y ante este acuerdo, hemos solicitado tanto a CCOO y UGT cómo a nuestra patronal, la cual pertenece a la CEOE, el desarrollo inmediato de lo acordado en aras de materializar un acuerdo que descongestione el conflicto y nos devuelva nuestra capacidad salarial.
Desde USO no nos tomamos este compromiso de actuación cómo papel mojado y cómo un texto para salir del paso y desviar la atención.Creemos que el asunto es muy serio y que merece de todo nuestra acción global cómo sindicato con el único propósito de conseguir nuestro objetivo; cumplir lo pactado en convenio en cuanto a nuestro salario.Ese es nuestro compromiso con todos los trabajadores y trabajadoras del sector.
Recibir un cordial saludo
09 diciembre 2009
07 diciembre 2009
INCONVENIENTES O IDONEIDAD DEL MODELO ALEMAN
Estimados compañeros y compañeras.
Dentro del extenso debate que se esta generando en torno a la necesidad o no de una reforma laboral,una de las principales premisas que se están barajando es el famoso modelo Alemán.Aquí os dejamos un artículo publicado en prensa escrita el cual viene a dar su particular opinión.Si bien dicho artículo no coincide con la postura de esta sección sindical, creemos que si es viable extrapolar dicho modelo-otra cosa es si es realmente necesario-si se realizan una serie de reformas coyunturales en el sistema español que permitan su recepción y aplicación en aras de optimizarlo en su grado máximo. No obstante, creemos que aporta un punto de vista y un análisis sustancialmente complejo para aportar mas riqueza al debate generado.
El artículo se publico en la edición escrita del diario El País de fecha 6 de Diciembre, en la sección de Negocios, Economía Global, lleva por título ¿Es el modelo Alemán la solución? y está firmado por don Jesús Fernandez-Villaverde que es profesor del University Of Pensilvania y FEDEA y por Don Luis Garicano, profesor de la London School Of Economics, CEPR y FEDEA.
¿ES EL MODELO ALEMÁN LA SOLUCIÓN?
Tras la presentación de su Ley de Economía Sostenible, el Gobierno ha dejado el plato más indigesto, la reforma laboral, para el primer trimestre de 2010. Zapatero, en su discurso, planteó introducir medidas para "modificar el sistema de negociación colectiva para mejorar la flexibilidad interna de las empresas; para el fomento del uso de la reducción de jornada como instrumento de ajuste temporal de empleo; para la revisión de la política de bonificaciones a la contratación, reorientando los recursos hacia políticas de empleo más eficientes; para el refuerzo de los servicios públicos de empleo y la mejora general de la intermediación laboral a través de todos los instrumentos disponibles; medidas tendentes a reducir la dualidad y la tasa de temporalidad del nuestro mercado laboral".
La agenda suena prometedora y coincide, en líneas generales, con las propuestas del llamado Manifiesto de los 100, del que somos firmantes. Sin embargo, el énfasis en la reducción de jornada nos hace temer que el cambio va a orientarse a facilitar el uso de la reducción de jornada, el llamado modelo alemán. Creemos que esta medida es inadecuada para España y que la reforma laboral debe seguir otro camino.
El modelo alemán tiene una larga solera, pues existe desde 1927. Sus objetivos son aminorar la destrucción de puestos de trabajo y evitar a las empresas la pérdida de personal cualificado y difícil de volver a contratar. El sistema consiste en un pacto temporal en el que la empresa, previo acuerdo del comité de empresa, se compromete a no despedir a sus empleados, y éstos reducen su jornada laboral y su salario proporcionalmente. A cambio, el Gobierno compensa a los trabajadores entre el 60% y el 67% de los salarios perdidos, compensación que se puede incrementar si los trabajadores utilizan sus nuevas horas libres para la formación. Durante la presente crisis, el programa ha supuesto una reducción de horas trabajadas equivalentes a 430.000 empleos. Una variante interesante de este modelo se da en Holanda, donde la reducción de horas debe ir ligada a la formación: sin un plan de formación, el Gobierno no financia la reducción de horas.
Sin duda, estos programas pueden tener importantes ventajas en una situación de crisis. Las empresas con dificultades transitorias de demanda y problemas de liquidez pueden aprovechar la reducción de jornada para no despedir a sus trabajadores. Los trabajadores sufren una reducción en sus ingresos, pero ésta no es suficientemente grave para obligarles a buscar un nuevo empleo. Las dos partes, sabiendo que gracias al programa de trabajo reducido pueden sobrevivir las recesiones con mayor tranquilidad, tienen un incentivo adicional para realizar buenos emparejamientos laborales e invertir en ellos. Finalmente, desde el punto de vista del presupuesto público, un programa de trabajo reducido puede ser una alternativa más barata que pagar desempleo a los despedidos.
Sin embargo, estos beneficios son probablemente reducidos en España. Mientras que el shock experimentado por la economía germana es un shock temporal causado por la fuerte caída del comercio internacional, el shock en España tiene un componente permanente que es clave: el fin del boom inmobiliario que nos llevó a construir dos de cada tres viviendas nuevas en la Unión Europea entre 1999 y 2007. Si la economía alemana puede retrasar ajustes sin incurrir en costes excesivos, la economía española necesita cambiar. Un modelo como el alemán puede simplemente posponer lo inevitable.
Incluso si obviamos este vicio de raíz, estos programas son difíciles de implementar. Primero, por el incentivo de las empresas a mentir acerca de su verdadera situación para trasladar al contribuyente parte de sus costes durante una recesión. Segundo, por el posible fraude, ya que es fácil convertir la formación que se pide acompañe a este programa en trabajo encubierto (posibilidad especialmente preocupante para España dada la importancia de la economía sumergida en nuestro país).
Para evitar estos escollos, un programa bien diseñado debería asegurar que las empresas que se benefician del programa incurran también en un coste. Una alternativa puede ser convertir el subsidio en un crédito a devolver cuando acabe el programa. De esta manera, sólo las empresas que verdaderamente lo necesiten participarán en el programa. Así funciona en Suecia, donde las empresas con dificultades reciben préstamos en forma de retraso de las contribuciones a la Seguridad Social. En Holanda, las empresas deben devolver el subsidio (o parte de él) en caso de que el empleo se reduzca después de aprobado el programa. Además, deberían crearse mecanismos de inspección que aseguren que la reducción de trabajo se emplea efectivamente en formación y que el acuerdo vaya unido a un plan de viabilidad de la empresa que asegure el mantenimiento del empleo a medio plazo.
Una consideración final es que el coste de este programa es notable. Es difícil anticipar este coste para España, pero existen estimaciones para otros países. En Holanda se calcula que cada empleo salvado ha costado 15.000 euros al contribuyente. Dado el alto nivel de gasto que tiene España en políticas de empleo (actualmente, el 4% del PIB), este coste es difícilmente asumible. Además, al evaluar la sostenibilidad del programa, no se puede ignorar que los subsidios, una vez iniciados, son difíciles de suprimir, por mucho que se prometa lo contrario al principio del programa. Si, por ejemplo, se plantea una duración de 12 meses, cuando los primeros trabajadores lleguen a estos 12 meses comenzará la presión para prolongarlo para evitar que pierdan su empleo.
Por todo ello, pensamos que el modelo alemán no es la medida adecuada para la situación española. Primero, los beneficios son dudosos: la gran destrucción de empleo ya ha tenido lugar y la situación económica requiere cambios profundos. Segundo, la implementación es compleja, y el coste, elevado. Una reforma estructural del mercado de trabajo tiene más posibilidades de resolver los problemas de la economía española. Dado que la mayor parte del crecimiento del desempleo ya se ha producido, ahora se trata de facilitar la creación de empleo de calidad. Concentrémonos en ello.
Jesús Fernández-Villaverde es profesor de la University of Pennsylvania y FEDEA. Luis Garicano es profesor de la London School of Economics, CEPR y FEDEA.
No obstante, os dejamos la dirección exacta del enlace: http://www.elpais.com/articulo/economia/global/modelo/aleman/solucion/elpepueconeg/20091206elpnegeco_6/Tes
Recibir un cordial saludo
Dentro del extenso debate que se esta generando en torno a la necesidad o no de una reforma laboral,una de las principales premisas que se están barajando es el famoso modelo Alemán.Aquí os dejamos un artículo publicado en prensa escrita el cual viene a dar su particular opinión.Si bien dicho artículo no coincide con la postura de esta sección sindical, creemos que si es viable extrapolar dicho modelo-otra cosa es si es realmente necesario-si se realizan una serie de reformas coyunturales en el sistema español que permitan su recepción y aplicación en aras de optimizarlo en su grado máximo. No obstante, creemos que aporta un punto de vista y un análisis sustancialmente complejo para aportar mas riqueza al debate generado.
El artículo se publico en la edición escrita del diario El País de fecha 6 de Diciembre, en la sección de Negocios, Economía Global, lleva por título ¿Es el modelo Alemán la solución? y está firmado por don Jesús Fernandez-Villaverde que es profesor del University Of Pensilvania y FEDEA y por Don Luis Garicano, profesor de la London School Of Economics, CEPR y FEDEA.
¿ES EL MODELO ALEMÁN LA SOLUCIÓN?
Tras la presentación de su Ley de Economía Sostenible, el Gobierno ha dejado el plato más indigesto, la reforma laboral, para el primer trimestre de 2010. Zapatero, en su discurso, planteó introducir medidas para "modificar el sistema de negociación colectiva para mejorar la flexibilidad interna de las empresas; para el fomento del uso de la reducción de jornada como instrumento de ajuste temporal de empleo; para la revisión de la política de bonificaciones a la contratación, reorientando los recursos hacia políticas de empleo más eficientes; para el refuerzo de los servicios públicos de empleo y la mejora general de la intermediación laboral a través de todos los instrumentos disponibles; medidas tendentes a reducir la dualidad y la tasa de temporalidad del nuestro mercado laboral".
La agenda suena prometedora y coincide, en líneas generales, con las propuestas del llamado Manifiesto de los 100, del que somos firmantes. Sin embargo, el énfasis en la reducción de jornada nos hace temer que el cambio va a orientarse a facilitar el uso de la reducción de jornada, el llamado modelo alemán. Creemos que esta medida es inadecuada para España y que la reforma laboral debe seguir otro camino.
El modelo alemán tiene una larga solera, pues existe desde 1927. Sus objetivos son aminorar la destrucción de puestos de trabajo y evitar a las empresas la pérdida de personal cualificado y difícil de volver a contratar. El sistema consiste en un pacto temporal en el que la empresa, previo acuerdo del comité de empresa, se compromete a no despedir a sus empleados, y éstos reducen su jornada laboral y su salario proporcionalmente. A cambio, el Gobierno compensa a los trabajadores entre el 60% y el 67% de los salarios perdidos, compensación que se puede incrementar si los trabajadores utilizan sus nuevas horas libres para la formación. Durante la presente crisis, el programa ha supuesto una reducción de horas trabajadas equivalentes a 430.000 empleos. Una variante interesante de este modelo se da en Holanda, donde la reducción de horas debe ir ligada a la formación: sin un plan de formación, el Gobierno no financia la reducción de horas.
Sin duda, estos programas pueden tener importantes ventajas en una situación de crisis. Las empresas con dificultades transitorias de demanda y problemas de liquidez pueden aprovechar la reducción de jornada para no despedir a sus trabajadores. Los trabajadores sufren una reducción en sus ingresos, pero ésta no es suficientemente grave para obligarles a buscar un nuevo empleo. Las dos partes, sabiendo que gracias al programa de trabajo reducido pueden sobrevivir las recesiones con mayor tranquilidad, tienen un incentivo adicional para realizar buenos emparejamientos laborales e invertir en ellos. Finalmente, desde el punto de vista del presupuesto público, un programa de trabajo reducido puede ser una alternativa más barata que pagar desempleo a los despedidos.
Sin embargo, estos beneficios son probablemente reducidos en España. Mientras que el shock experimentado por la economía germana es un shock temporal causado por la fuerte caída del comercio internacional, el shock en España tiene un componente permanente que es clave: el fin del boom inmobiliario que nos llevó a construir dos de cada tres viviendas nuevas en la Unión Europea entre 1999 y 2007. Si la economía alemana puede retrasar ajustes sin incurrir en costes excesivos, la economía española necesita cambiar. Un modelo como el alemán puede simplemente posponer lo inevitable.
Incluso si obviamos este vicio de raíz, estos programas son difíciles de implementar. Primero, por el incentivo de las empresas a mentir acerca de su verdadera situación para trasladar al contribuyente parte de sus costes durante una recesión. Segundo, por el posible fraude, ya que es fácil convertir la formación que se pide acompañe a este programa en trabajo encubierto (posibilidad especialmente preocupante para España dada la importancia de la economía sumergida en nuestro país).
Para evitar estos escollos, un programa bien diseñado debería asegurar que las empresas que se benefician del programa incurran también en un coste. Una alternativa puede ser convertir el subsidio en un crédito a devolver cuando acabe el programa. De esta manera, sólo las empresas que verdaderamente lo necesiten participarán en el programa. Así funciona en Suecia, donde las empresas con dificultades reciben préstamos en forma de retraso de las contribuciones a la Seguridad Social. En Holanda, las empresas deben devolver el subsidio (o parte de él) en caso de que el empleo se reduzca después de aprobado el programa. Además, deberían crearse mecanismos de inspección que aseguren que la reducción de trabajo se emplea efectivamente en formación y que el acuerdo vaya unido a un plan de viabilidad de la empresa que asegure el mantenimiento del empleo a medio plazo.
Una consideración final es que el coste de este programa es notable. Es difícil anticipar este coste para España, pero existen estimaciones para otros países. En Holanda se calcula que cada empleo salvado ha costado 15.000 euros al contribuyente. Dado el alto nivel de gasto que tiene España en políticas de empleo (actualmente, el 4% del PIB), este coste es difícilmente asumible. Además, al evaluar la sostenibilidad del programa, no se puede ignorar que los subsidios, una vez iniciados, son difíciles de suprimir, por mucho que se prometa lo contrario al principio del programa. Si, por ejemplo, se plantea una duración de 12 meses, cuando los primeros trabajadores lleguen a estos 12 meses comenzará la presión para prolongarlo para evitar que pierdan su empleo.
Por todo ello, pensamos que el modelo alemán no es la medida adecuada para la situación española. Primero, los beneficios son dudosos: la gran destrucción de empleo ya ha tenido lugar y la situación económica requiere cambios profundos. Segundo, la implementación es compleja, y el coste, elevado. Una reforma estructural del mercado de trabajo tiene más posibilidades de resolver los problemas de la economía española. Dado que la mayor parte del crecimiento del desempleo ya se ha producido, ahora se trata de facilitar la creación de empleo de calidad. Concentrémonos en ello.
Jesús Fernández-Villaverde es profesor de la University of Pennsylvania y FEDEA. Luis Garicano es profesor de la London School of Economics, CEPR y FEDEA.
No obstante, os dejamos la dirección exacta del enlace: http://www.elpais.com/articulo/economia/global/modelo/aleman/solucion/elpepueconeg/20091206elpnegeco_6/Tes
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24 noviembre 2009
INTERESANTE ARTICULO SOBRE LA REFORMA LABORAL
Estimados compañeros y compañeras:
Aquí os reproducimos un interesante articulo relacionado con el polémico asunto de la necesidad de una reforma laboral.Aunque ésta sección sindical no coincida ni esté en sintonía con el mismo, sí es verdad que es una seria y juiciosa opinión más a tener en cuenta, y dada la profundidad y seriedad del análisis del tema que realiza la misma, creemos que cuanto menos aportará otro punto de vista al debate en aras de enriquecer el mismo.
El artículo fue publicado por EL diario EL PAIS en su edición del domingo día 22,en eL apartado de Negocios,(las páginas de color sepia), en la sección de TRIBUNA: Laboratorio de Ideas. Fue escrito por Don Guillermo de la Dehesa, que es Presidente del Centre For Economic Policy Research(CEPR) y lleva como título "Dos propuestas de reforma Laboral"
TRIBUNA: Laboratorio de ideas GUILLERMO DE LA DEHESA
Dos propuestas de reforma laboral
GUILLERMO DE LA DEHESA 22/11/2009
El mercado laboral español ha vuelto a mostrar que destruye demasiado empleo en las recesiones. Entre el segundo trimestre de 2008 y el segundo trimestre de 2009, la caída de la tasa de crecimiento de la UE a 27 ha sido del 4,9% y, sin embargo, el empleo ha caído sólo un 1,9%. Por el contrario, en España el crecimiento ha caído un 4,25%, y el empleo, un 7,2%, es decir, 1,7 veces más que su crecimiento y 3,7 veces más que en la UE, a pesar de sufrir una recesión menor.
Como continuación de mi anterior artículo en estas mismas páginas (18-10-2009) en el que explicaba los problemas que padecía el mercado laboral español, en éste muestro dos propuestas de reforma laboral que están basadas en un sustrato teórico y empírico muy sólido y que conviene tenerlas muy en cuenta.
La primera es la propuesta de "reactivación laboral en España" (www.crisis09.es), llamada también "de los 100 economistas", que yo mismo he apoyado interviniendo en su presentación a los medios y que es un intento muy meritorio de conseguir una solución que pueda ser viable hoy mismo. Las cuatro medidas que propone son las siguientes:
Primera, en cuanto a la dualidad laboral, propone que, a su entrada en vigor, sólo exista un contrato laboral indefinido, cuyas indemnizaciones por despido sean crecientes por cada año de servicio, desapareciendo la maraña de los 16 contratos laborales actuales (salvo el de interinidad para sustituciones por baja temporal). Este contrato único unificaría las causas de despido, manteniendo sólo la tutela judicial para despidos por razones discriminatorias. Las indemnizaciones por despido podrían empezar, a título de ejemplo, por los ocho días por año trabajado de los actuales contratos temporales los primeros dos años, y seguirían aumentando cada año hasta llegar a un máximo a partir del quinto año que debería aproximarse al de la media europea, es decir, bastante por debajo de los 45 días actuales. En todo caso, propone que no deberían superarse los costes medios actuales al diseñar su escalado anual. Esta propuesta permitiría reducir la dualidad laboral, aumentar la productividad, reducir el desempleo en las recesiones y servir de base del nuevo modelo productivo.
Segunda, en cuanto a la protección por desempleo, propone, a corto plazo, seguir aumentando transitoriamente el gasto en prestaciones, alargando su duración hasta que la situación económica mejore, siempre que los recursos presupuestarios lo permitan. A medio plazo, propone aumentar el nivel de la prestación por desempleo durante los primeros seis meses a cambio de reducir su duración posterior, para que no desincentive la búsqueda de empleo. Asimismo, propone revisar sus topes máximos que, al ser relativamente bajos, no permiten mantener decisiones de consumo, ya comprometidas y, al ser escasamente decrecientes, desincentivan la búsqueda de empleo. También propone aplicar el modelo austriaco a las cotizaciones que financian dichas prestaciones, mediante el cual pueden acumularse parte de las cotizaciones en un fondo de ahorro al que el trabajador tenga acceso si queda parado o si necesita formación y, además, puede acumular lo que quede en un fondo de pensiones cuando se jubile. Asimismo, propone reducir las cotizaciones sociales a las empresas que tiendan a despedir menos y aumentarlas a las que suelan despedir más.
Tercera, en cuanto a la negociación colectiva, propone modernizarla, ya que la estructura actual de los convenios colectivos sigue dificultando la adaptación de las condiciones de trabajo en las empresas a sus necesidades productivas y frenando su productividad. Para ello propone cambiar su regulación para permitir que los acuerdos de empresa, ya sean convenios de empresa u otros acuerdos entre los empresarios y sus comités de empresa, puedan prevalecer sobre los convenios de ámbito superior, permitiendo así que las empresas puedan mantener su empleo.
Cuarta, propone aumentar la eficacia de las políticas activas de empleo actuales. Por un lado, concentrándolas en los trabajadores de menor cualificación, que son los que padecen periodos más largos de desempleo, para evitar el paro de larga duración. Por otro, coordinando su gestión con la de protección por desempleo, para que la provisión de actividades de formación o de inserción tenga en cuenta la situación particular determinada de cada trabajador parado y poder generarle incentivos y oportunidades para conseguir que salga del paro. Asimismo, propone una evaluación de todas estas actividades para ayudar a mejorar su diseño y su gestión, asignando más recursos a los programas, agencias y empleados públicos que muestren mejores resultados.
Finalmente, propone ampliar la oferta de estas actividades permitiendo que las empresas privadas de intermediación laboral acreditadas puedan colaborar con las públicas en su provisión y gestión, dando así mayores oportunidades de elección a los trabajadores.
La segunda propuesta es la del servicio de estudios económicos del BBVA: "Tres reformas estructurales para el mercado laboral español" (situación España, marzo 2009), que es similar pero complementaria de la anterior y que propone las tres medidas siguientes:
Primera, respecto a la dualidad del mercado laboral, opta también por una solución mixta: por un lado, aplicar el modelo austriaco de un seguro de despido individual, pagado con las cotizaciones sociales, que tiene la ventaja de que puede llevarlo consigo a otra empresa, facilitando la movilidad y, si no es despedido, puede revertirle en forma de capital al jubilarse, pero el inconveniente de que puede estimular los despidos, ya que, al ser un seguro, el coste marginal de despedir un trabajador es cero, con lo que propone penalizar a las empresas que más despidan elevando sus cotizaciones. Este seguro sería financiado por un 1,8% del salario bruto anual, gestionado por la Seguridad Social. Por otro, introducir un solo contrato indefinido cuyos costes de despido sean, por ejemplo, de 8, 12, 16 y 20 días por año trabajado en los cuatro primeros años y de 20 días a partir del cuarto año.
Segunda, respecto a la negociación colectiva, aconseja una fuerte descentralización. Por un lado, suprimiendo la eficacia general automática de los convenios de ámbito superior al de empresa y dejando que sea voluntaria; limitando la vigencia máxima de los convenios en ausencia de negociación, restringiendo su ultra-actividad; generalizando las cláusulas de descuelgue, eliminando las cláusulas de salvaguardia o haciéndolas simétricas, o directamente indiciando el salario a la productividad por ocupado en cada empresa. Por otro, manteniendo los niveles de negociación colectiva actuales, pero cada uno con su especialización. Los estatales, negociando sólo aspectos generales como modalidades de contratación, fiscalidad, régimen disciplinario o formación continua. Los de rama, negociando lo que afecte al conjunto del sector, como seguridad e higiene. Y los de empresa, negociando la duración de la jornada, la movilidad funcional y geográfica y los costes salariales que afecten a la competitividad y eficiencia de cada empresa.
Tercera, respecto a la carga tributaria sobre el empleo, propone reducir permanentemente las cotizaciones a cargo de las empresas o autónomos, financiándolas con un ascenso del IVA, para así poder aumentar el nivel de empleo estructural, robustecer la capacidad de financiación de la economía, mejorar la capacidad de ajuste del mercado ante la recesión y el desequilibro exterior y mejorar la competitividad de las empresas, ya que equivale a una reducción de sus costes laborales. Calcula que una reducción de 3,5 puntos de las cotizaciones sociales compensada con una subida del IVA de 2 puntos porcentuales aumentaría el empleo a tiempo completo en un 1,4% y un 0,55% el PIB, en el primer año, y un porcentaje similar o superior en los siguientes.
Guillermo de la Dehesa es presidente del Centre for Economic Policy Research (CEPR).
Aquí os reproducimos un interesante articulo relacionado con el polémico asunto de la necesidad de una reforma laboral.Aunque ésta sección sindical no coincida ni esté en sintonía con el mismo, sí es verdad que es una seria y juiciosa opinión más a tener en cuenta, y dada la profundidad y seriedad del análisis del tema que realiza la misma, creemos que cuanto menos aportará otro punto de vista al debate en aras de enriquecer el mismo.
El artículo fue publicado por EL diario EL PAIS en su edición del domingo día 22,en eL apartado de Negocios,(las páginas de color sepia), en la sección de TRIBUNA: Laboratorio de Ideas. Fue escrito por Don Guillermo de la Dehesa, que es Presidente del Centre For Economic Policy Research(CEPR) y lleva como título "Dos propuestas de reforma Laboral"
TRIBUNA: Laboratorio de ideas GUILLERMO DE LA DEHESA
Dos propuestas de reforma laboral
GUILLERMO DE LA DEHESA 22/11/2009
El mercado laboral español ha vuelto a mostrar que destruye demasiado empleo en las recesiones. Entre el segundo trimestre de 2008 y el segundo trimestre de 2009, la caída de la tasa de crecimiento de la UE a 27 ha sido del 4,9% y, sin embargo, el empleo ha caído sólo un 1,9%. Por el contrario, en España el crecimiento ha caído un 4,25%, y el empleo, un 7,2%, es decir, 1,7 veces más que su crecimiento y 3,7 veces más que en la UE, a pesar de sufrir una recesión menor.
Como continuación de mi anterior artículo en estas mismas páginas (18-10-2009) en el que explicaba los problemas que padecía el mercado laboral español, en éste muestro dos propuestas de reforma laboral que están basadas en un sustrato teórico y empírico muy sólido y que conviene tenerlas muy en cuenta.
La primera es la propuesta de "reactivación laboral en España" (www.crisis09.es), llamada también "de los 100 economistas", que yo mismo he apoyado interviniendo en su presentación a los medios y que es un intento muy meritorio de conseguir una solución que pueda ser viable hoy mismo. Las cuatro medidas que propone son las siguientes:
Primera, en cuanto a la dualidad laboral, propone que, a su entrada en vigor, sólo exista un contrato laboral indefinido, cuyas indemnizaciones por despido sean crecientes por cada año de servicio, desapareciendo la maraña de los 16 contratos laborales actuales (salvo el de interinidad para sustituciones por baja temporal). Este contrato único unificaría las causas de despido, manteniendo sólo la tutela judicial para despidos por razones discriminatorias. Las indemnizaciones por despido podrían empezar, a título de ejemplo, por los ocho días por año trabajado de los actuales contratos temporales los primeros dos años, y seguirían aumentando cada año hasta llegar a un máximo a partir del quinto año que debería aproximarse al de la media europea, es decir, bastante por debajo de los 45 días actuales. En todo caso, propone que no deberían superarse los costes medios actuales al diseñar su escalado anual. Esta propuesta permitiría reducir la dualidad laboral, aumentar la productividad, reducir el desempleo en las recesiones y servir de base del nuevo modelo productivo.
Segunda, en cuanto a la protección por desempleo, propone, a corto plazo, seguir aumentando transitoriamente el gasto en prestaciones, alargando su duración hasta que la situación económica mejore, siempre que los recursos presupuestarios lo permitan. A medio plazo, propone aumentar el nivel de la prestación por desempleo durante los primeros seis meses a cambio de reducir su duración posterior, para que no desincentive la búsqueda de empleo. Asimismo, propone revisar sus topes máximos que, al ser relativamente bajos, no permiten mantener decisiones de consumo, ya comprometidas y, al ser escasamente decrecientes, desincentivan la búsqueda de empleo. También propone aplicar el modelo austriaco a las cotizaciones que financian dichas prestaciones, mediante el cual pueden acumularse parte de las cotizaciones en un fondo de ahorro al que el trabajador tenga acceso si queda parado o si necesita formación y, además, puede acumular lo que quede en un fondo de pensiones cuando se jubile. Asimismo, propone reducir las cotizaciones sociales a las empresas que tiendan a despedir menos y aumentarlas a las que suelan despedir más.
Tercera, en cuanto a la negociación colectiva, propone modernizarla, ya que la estructura actual de los convenios colectivos sigue dificultando la adaptación de las condiciones de trabajo en las empresas a sus necesidades productivas y frenando su productividad. Para ello propone cambiar su regulación para permitir que los acuerdos de empresa, ya sean convenios de empresa u otros acuerdos entre los empresarios y sus comités de empresa, puedan prevalecer sobre los convenios de ámbito superior, permitiendo así que las empresas puedan mantener su empleo.
Cuarta, propone aumentar la eficacia de las políticas activas de empleo actuales. Por un lado, concentrándolas en los trabajadores de menor cualificación, que son los que padecen periodos más largos de desempleo, para evitar el paro de larga duración. Por otro, coordinando su gestión con la de protección por desempleo, para que la provisión de actividades de formación o de inserción tenga en cuenta la situación particular determinada de cada trabajador parado y poder generarle incentivos y oportunidades para conseguir que salga del paro. Asimismo, propone una evaluación de todas estas actividades para ayudar a mejorar su diseño y su gestión, asignando más recursos a los programas, agencias y empleados públicos que muestren mejores resultados.
Finalmente, propone ampliar la oferta de estas actividades permitiendo que las empresas privadas de intermediación laboral acreditadas puedan colaborar con las públicas en su provisión y gestión, dando así mayores oportunidades de elección a los trabajadores.
La segunda propuesta es la del servicio de estudios económicos del BBVA: "Tres reformas estructurales para el mercado laboral español" (situación España, marzo 2009), que es similar pero complementaria de la anterior y que propone las tres medidas siguientes:
Primera, respecto a la dualidad del mercado laboral, opta también por una solución mixta: por un lado, aplicar el modelo austriaco de un seguro de despido individual, pagado con las cotizaciones sociales, que tiene la ventaja de que puede llevarlo consigo a otra empresa, facilitando la movilidad y, si no es despedido, puede revertirle en forma de capital al jubilarse, pero el inconveniente de que puede estimular los despidos, ya que, al ser un seguro, el coste marginal de despedir un trabajador es cero, con lo que propone penalizar a las empresas que más despidan elevando sus cotizaciones. Este seguro sería financiado por un 1,8% del salario bruto anual, gestionado por la Seguridad Social. Por otro, introducir un solo contrato indefinido cuyos costes de despido sean, por ejemplo, de 8, 12, 16 y 20 días por año trabajado en los cuatro primeros años y de 20 días a partir del cuarto año.
Segunda, respecto a la negociación colectiva, aconseja una fuerte descentralización. Por un lado, suprimiendo la eficacia general automática de los convenios de ámbito superior al de empresa y dejando que sea voluntaria; limitando la vigencia máxima de los convenios en ausencia de negociación, restringiendo su ultra-actividad; generalizando las cláusulas de descuelgue, eliminando las cláusulas de salvaguardia o haciéndolas simétricas, o directamente indiciando el salario a la productividad por ocupado en cada empresa. Por otro, manteniendo los niveles de negociación colectiva actuales, pero cada uno con su especialización. Los estatales, negociando sólo aspectos generales como modalidades de contratación, fiscalidad, régimen disciplinario o formación continua. Los de rama, negociando lo que afecte al conjunto del sector, como seguridad e higiene. Y los de empresa, negociando la duración de la jornada, la movilidad funcional y geográfica y los costes salariales que afecten a la competitividad y eficiencia de cada empresa.
Tercera, respecto a la carga tributaria sobre el empleo, propone reducir permanentemente las cotizaciones a cargo de las empresas o autónomos, financiándolas con un ascenso del IVA, para así poder aumentar el nivel de empleo estructural, robustecer la capacidad de financiación de la economía, mejorar la capacidad de ajuste del mercado ante la recesión y el desequilibro exterior y mejorar la competitividad de las empresas, ya que equivale a una reducción de sus costes laborales. Calcula que una reducción de 3,5 puntos de las cotizaciones sociales compensada con una subida del IVA de 2 puntos porcentuales aumentaría el empleo a tiempo completo en un 1,4% y un 0,55% el PIB, en el primer año, y un porcentaje similar o superior en los siguientes.
Guillermo de la Dehesa es presidente del Centre for Economic Policy Research (CEPR).
19 noviembre 2009
ATENTO UNA VEZ MÁS VUELVE A INCUMPLIR SUS COMPROMISOS
Estimados compañeros y compañeras.
Es sabido la lucha que ha mantenido esta sección sindical contra la empresa a la hora de exigir la gratuidad del reconocimiento médico para todos los trabajadores y trabajadoras de ésta compañía, dicha reivindicación nos condujo irremediablemente a interponer denuncia ante la inspección de trabajo de Madrid por el abuso que hacia la empresa.
Por ello,se comprometió a que todos los trabajadores realizarían el reconocimiento médico durante su jornada(tenemos serias dudas de la aplicación del mismo a los trabajadores de noche), recogiendo él requerimiento de la inspección el compromiso de la empresa.
Pues bien, nos encontramos a mitad de este mes, y ante nuestra sorpresa( pues sí señores, esta empresa nunca dejará de sorprendernos por sus prácticas ilegales)y monumental cabreo, que la empresa ni corta ni perezosa está entregando escritos a los trabajadores/as del turno de tarde para que voluntariamente soliciten el reconocimiento médico anual en el turno de mañana, reconociendo en el mismo que son conscientes de que ese no es su turno habitual y que rechazan la posibilidad de cualquier tipo de composición económica u horaria.
Sencillamente, esto es ...DE CARDENA PERPETUA, no sólo hay que denunciarles para que cumplan la ley, sino que encima se pasan su compromiso por donde todos sabemos trasladando el coste al trabajador a través de una clara, preemeditada y gravosa manipulación.
Esta sección tiene muy claro el compromiso con todos vosotros, y más claro aún tiene la mala fe y la ilegalidad de la empresa en este asunto, por lo tanto, volveremos a recurrir a la autoridad laboral a denunciar este hecho y a exigir y defender nuestros derechos.
Seguiremos informando.Recibir un cordial saludo
Es sabido la lucha que ha mantenido esta sección sindical contra la empresa a la hora de exigir la gratuidad del reconocimiento médico para todos los trabajadores y trabajadoras de ésta compañía, dicha reivindicación nos condujo irremediablemente a interponer denuncia ante la inspección de trabajo de Madrid por el abuso que hacia la empresa.
Por ello,se comprometió a que todos los trabajadores realizarían el reconocimiento médico durante su jornada(tenemos serias dudas de la aplicación del mismo a los trabajadores de noche), recogiendo él requerimiento de la inspección el compromiso de la empresa.
Pues bien, nos encontramos a mitad de este mes, y ante nuestra sorpresa( pues sí señores, esta empresa nunca dejará de sorprendernos por sus prácticas ilegales)y monumental cabreo, que la empresa ni corta ni perezosa está entregando escritos a los trabajadores/as del turno de tarde para que voluntariamente soliciten el reconocimiento médico anual en el turno de mañana, reconociendo en el mismo que son conscientes de que ese no es su turno habitual y que rechazan la posibilidad de cualquier tipo de composición económica u horaria.
Sencillamente, esto es ...DE CARDENA PERPETUA, no sólo hay que denunciarles para que cumplan la ley, sino que encima se pasan su compromiso por donde todos sabemos trasladando el coste al trabajador a través de una clara, preemeditada y gravosa manipulación.
Esta sección tiene muy claro el compromiso con todos vosotros, y más claro aún tiene la mala fe y la ilegalidad de la empresa en este asunto, por lo tanto, volveremos a recurrir a la autoridad laboral a denunciar este hecho y a exigir y defender nuestros derechos.
Seguiremos informando.Recibir un cordial saludo
11 noviembre 2009
Y SIGUE LLOVIENDO EN TELEFONICA DATA


Estimados compañeros y compañeras.
Cómo podéis comprobar,ven Telefónica Data sigue lloviendo. Despues de más de tres años desde que naciera la gotera, parece ser que ésta ha decidido quedarse ya definitivamente en el centro. La desidia, dejadez y falta de interes de Atento en la resolución de la incidencia ha conllevado que la gotera pase a ser un elemento más de la plataforma, igual que un ordenador o una columna, podemos prácticamnete afirmar que lleva más tiempo que alguno de los compañeras y compañeros que trabajan en dicho centro, es ya un clásico del lugar, el día que te presentas te enseñan tu puesto, a tu responsable, y por supuesto, a doña gotera, la mas anciana del lugar, si tienes alguna duda mejor que le preguntes a ella, con decir que estaba antes de la convergencia creemos que está todo dicho.Vamos, cómo las bolas de pelusa en ciertas esquinas de Getafe, de toda la vida.
Desde esta sección tomaremos las medidas legales oportunas para solucionar este asunto, ya pusimos en su momento una inspección de trabajo por este mismo tema y por desgracia, el poco interes del inspector asignado en su momento facilitó la falta de resolución de la misma.Pero cómo esta sección es muy cabezona, volveremos a insistir.Cómo dijo alguién en algún momento y en algún lugar, derrota tras derrota hasta la victoría final.
Asimismo, se ha comprobado tambien la existencia de cuatro puestos de trabajo que a nuestro entender no permiten el desarrollo con comodidad de las tareas laborales al estar muy juntos, es más, en uno de los puestos, el teclado y la pantalla tienen que estar ladeados para poder estar mínimamente cómodo a la hora de prestar su trabajo.Creemos sinceramente que no son condiciones aceptables para trabajar.
Seguiremos informando, recibir un cordial saludo.
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